Columnas

La botánica como estética; sobre tres cortometrajes de Claudio Caldini

Tres cortometrajes del cineasta Claudio Caldini hacen que el filmar flores supere el interés botánico y sea una contracara a la idea del cine como un fenómeno estético ligado únicamente al ser humano. Se presentan en el Festival Frontera Sur.

Por Axl Flores

La cuarta edición del Festival Frontera Sur comenzó desde hace algunos días de manera online con una programación de más de cien películas a las que se puede acceder desde distintos lugares de Latinoamérica. Entre la variedad de propuestas cinematográficas que ofrece la segunda edición virtual del festival destaca el foco a Claudio Caldini, que integra tres de los trabajos de este cineasta argentino tan transparente como misterioso.

En conjunto, la duración de los tres filmes apenas y rebasa la media hora, pero brindan varios momentos alucinantes y de una gran tranquilidad. Por ejemplo, Ofrenda (1978) muestra una serie de imágenes de margaritas que se suceden y yuxtaponen constantemente, en tres minutos los múltiples cambios en la textura y en la luminosidad dan muestra de la plasticidad del estilo de Caldini y también de todo su espectro artístico, pues la música compuesta en 1990 por el propio cineasta (quien también se ha desarrollado como compositor de música electrónica) se combina para crear un gran impacto sensorial.

Fotograma del filme Ofrenda de Claudio Caldini.
Fotograma del filme Ofrenda.

Sin embargo, en Cuarteto (1978) sucede algo contrario, y aunque comparte con Ofrenda procesos como la yuxtaposición e incluso el acto de filmar flores (presente en los tres trabajos del foco), todo parece tener un propósito diferente, porque al trepidante ritmo visual-musical de Ofrenda, en Cuarteto se responde con una gran pasividad, en la que por momentos el silencio obliga a mirar a profundidad lo que se ofrece a la vista. Hay algo interesante al interior de este filme que más que emparentarlo a una vanguardia cinematográfica, lo hace a esas primeras nociones de la fotografía y el cine que buscaban observar los cambios que provocaba el paso de la luz en los objetos, algo muy simple pero que define el secreto del arte cinematográfico mismo.

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En ese sentido, una cita del filósofo Chuang-Tzu al final de la película da algunas pistas de su cometido («¿Dónde puedo encontrar a un hombre que haya olvidado las palabras? Con ese me gustaría hablar»), a la vez que brinda una forma de entender al acto de filmar flores no como consecuencia de un interés botánico, sino como una una respuesta a esas consideraciones que piensan al cine como un fenómeno estético ligado únicamente al ser humano, sus movimientos y sus palabras.

Fotograma del filme Cuarteto de Claudi Caldini.
Fotograma del filme Cuarteto.

En una entrevista para la revista La Fuga, el mismo Caldini comentó la influencia de la meditación en su trabajo, la cual le sirvió «para observar la acción del mundo y ver que allí hay una riqueza sin necesidad de que yo intervenga en ella; como que la inmovilidad me daba mayor receptividad tanto para la acción de la realidad, como para la percepción de la naturaleza, los fenómenos lumínicos y no tratar de intervenir todo el tiempo, como en general quieren los cineastas: modificar todo o manipular continuamente los parámetros de la cámara»[1].

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Aunque en las dos realizaciones anteriores aún los procesos de montaje y de sobreimpresión puedan dar la sensación de una «manipulación continua», en Poilean (2020) esa noción de observar al mundo aparece completamente, el procedimiento es sumamente sencillo, con cámara en mano Caldini se acerca a una serie de girasoles en un plantío y poco a poco va mostrando los recovecos de estos, las imágenes que surgen son de una gran belleza y las melodías que las acompañan hacen de la experiencia sensorial todo un descubrimiento.

Sin trucaje alguno, Caldini ofrece una mirada que no solo escapa, sino que propone una contracara al cine como un acto utilitario y propone una experiencia estética que invita a descubrir lo que nos rodea. Salir de nosotros mismos, para qué sirve el cine, si no es para eso.


[1] Pinto, I. (2014). Una tarde con Claudio Caldini, laFuga, 16. [Fecha de consulta: 2021-07-02] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/una-tarde-con-claudio-caldini/704

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