Crítica

Crítica: Ya no estoy aquí de Fernando Frías de la Parra

La rebeldía de bailar

por Pablo Zamora

Ya no estoy aquí de Fernando Frías, nos presenta una de las películas más notables en los últimos años dentro del cine mexicano, principalmente por su sobresaliente primera hora.

La película cuenta la historia de Ulises (Juan Daniel García), un joven que ha tenido que emigrar de México a Estados Unidos. En un principio el motivo de su fuga es desconocido para el espectador, sin embargo, mediante flashbacks conocemos su vida en México, donde pertenecía a una pandilla llamada los <<Terkos>>, integrantes de un movimiento contracultural conocido como <<KOLOMBIA>>, que se caracteriza por su amor a las cumbias rebajadas.

Los primeros 60 minutos de la película resultan ser los más interesantes, hay momentos llenos de naturalidad, todo se siente tan real al grado de que la puesta en cámara llega a parecer un documental, me refiero en específico a una escena donde los <<Terkos>> inician a un joven en su pandilla, vistiéndolo como ellos para después cantar Lejanía mientras los demás hacen música con objetos tan comunes como la espiral de un cuaderno.

Otro de los aspectos más llamativos del film son las escenas de baile, donde gracias a una cámara casi estática y el uso de pocas transiciones de nuevo podemos observar todo con gran naturalidad, cada baile comparte un poco de la realidad de los personajes y lleva al espectador a sentirse dentro de un paisaje poco común en el cine de nuestro país.

Ya no estoy aquí es un relato sobre la rebeldía, el movimiento contracultural al que pertenecen los <<Terkos>> consiste en expresarse a través del baile de las cumbias rebajadas y gracias a la música poder rebelarse a las imposiciones sociales, un movimiento lleno de alegría aún en las realidades más oscuras. La película también cuenta con una crítica social a la violencia que se vive en México por el narcotráfico, y ante las pocas salidas que tienen los jóvenes de sectores marginados en nuestro país el baile aparece como una solución.

Ya no estoy aquí es un relato sobre la rebeldía, el movimiento contracultural al que pertenecen los Terkos consiste en expresarse a través del baile de las cumbias rebajadas y gracias a la música poder rebelarse a las imposiciones sociales…”

La historia de Ulises en México y su eventual migración a Estados Unidos es lo más cautivador dentro del filme, pasada la primera hora la cinta se comienza a sentir un poco lenta y sin rumbo, sin embargo, todo desencadena un interesante final que presenta la pregunta de: “¿Y ahora qué?”.

Durante el pasado Festival de Morelia, Ya no estoy aquí se hizo acreedora de dos premios, el primero a Mejor largometraje de ficción y el segundo al Premio del público. La película fue bien recibida por la crítica, y tras su paso en varios festivales por fin se encuentra en la plataforma de Netflix.

Ya no estoy aquí merece ser vista en conjunto con la visión de su director para vislumbrar un México poco visto en el cine nacional, que cambia la forma de retratar la cruda realidad del país.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: